15 de mayo de 2011
- Hola, ¿a dónde váis?
- A la cumbre
- ¿¡Por aquí, y con los niños!?
- Sí
- ¿¡¡Pero conocéis la ruta!!?
- Sí, claro…
Los compañeros montañeros de la Vega Baja que nos cruzamos no estaban seguros de nuestra sinceridad al ver subir a los “nanomuntanyeros” por la rampa camino de la cumbre del Maigmó.

En esta ocasión el objetivo era la cumbre del Maigmó por la ruta noroeste, la de las clavijas. El día nos salió bonito; es decir nuboso y con algo de agüilla cayendo. Nos acompañó el amigo Jose Luis que de “nano” no tiene nada pero que, dado a su desarrollado “complejo de Peter Pan”, se acopló perfectamente al grupo (hasta hubo que reprenderle en alguna ocasión).
Los niños respondieron muy bien por la incómoda subida pedregosa que lleva al pie de la pared. Una vez bajo la roca apareció esa mezcla de tensión y ganas de empezar a trepar. Echaron mano a la roca húmeda sacando a la luz el innato instinto trepador. Pocas veces tocaron los tramos de cadena.

Las nubes nos privaron de las magníficas vistas del Maigmó, pero se agradecía el fresquito ambiente montañero. Como de costumbre, almuerzo en la cumbre, fotito y descenso. A quien conozca el Maigmó qué le voy a contar: la bajada resbalón tras resbalón, pero la moral del grupo alta y pensando ya en la próxima (a lo mejor volvemos a invitar a Jose Luis, según se porte).
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